Arquitectura de software: descubre en qué consiste y cuáles son las mejores prácticas

Eduardo Palmero

julio 9, 2021

Gracias a la arquitectura de software, tenemos a disposición una infinidad de recursos que facilitan y optimizan diferentes actividades cotidianas tanto en términos laborales como de entretenimiento y recreación. 

De hecho, las diferentes aplicaciones, herramientas y sistemas online compatibles con numerosos dispositivos electrónicos —como computadoras y teléfonos inteligentes— son el resultado de esta gran estructura integrada por diversas técnicas y elementos de innovación.

En esencia, esta área de la tecnología de la información (TI) es responsable del análisis estratégico de los componentes operacionales antes del desarrollo de una determinada tecnología. De esta manera, se consideran factores como:

  • Desempeño;
  • Escalabilidad;
  • Interoperabilidad;
  • Compatibilidad.

Ahora bien, ¿cuáles son los principales puntos críticos de la arquitectura de software y cómo llevarla a cabo de la mejor forma posible? A continuación profundizamos en estos y otros aspectos de interés.

¿Qué es la arquitectura de software?

La arquitectura de software puede considerarse como el plan maestro de un sistema, que abarca la manera como se organizan sus partes e incluye directrices relacionadas con el comportamiento de esa estructura, así como los componentes responsables de posibilitar un conjunto específico de funciones.

Dicho en pocas palabras, es un modelo repetible que posibilita el desarrollo de un sistema. Es importante tener en mente que la selección del tipo de arquitectura de software influye en la calidad, rendimiento, escalabilidad y facilidad de mantenimiento de un proyecto y podemos decir que estos factores se relacionan estrechamente con su éxito.

Es así que la arquitectura de software, involucra decisiones acerca de:

  • Estructuras y componentes que integran un sistema;
  • Protocolos de comunicación;
  • Distribución física de los elementos;
  • Atribución de funciones a las diferentes estructuras;
  • Desempeño;
  • Control;
  • Sincronización y acceso a los datos.

También es imprescindible tener en cuenta que a medida que se desarrolla un software, crece tanto su tamaño, como su nivel de complejidad, razón por la cual aumenta el “alcance del proyecto” y tiende a rebasar las estructuras de datos y algoritmos.

Por consiguiente, estructurar una arquitectura que optimice el entendimiento de dichos componentes se convierte en un camino elemental para presentar un proyecto exitoso.

En lo que concierne al mantenimiento, esa estructura tiene como finalidad facilitar la organización de los componentes y mejorar la portabilidad y la flexibilidad del sistema.

De esta manera, un código estructurado y organizado favorece la creación de interfaces bien definidas al usar componentes y funciones de excelencia, permitir la reutilización del código y mejorar la asistencia, ya que posibles alteraciones tienden a estar restringidas a dicho trecho de código.

Al considerar los diferentes aspectos señalados hasta el momento, es evidente que una efectiva arquitectura de software proporciona los siguientes beneficios, como:

  • Fraccionamiento de grandes problemas en partes más pequeñas y fáciles de gestionar;
  • Estructuración de equipos de trabajo colaborativos;
  • Desarrollo de una perspectiva amplia que toma en cuenta tanto las funciones del software como los costos, los riesgos, las restricciones y la capacidad del equipo laboral;
  • Prevención de errores que pueden generar costos elevados y desperdicios.
  • Optimización de la respuesta del software ante los cambios tecnológicos y mercadológicos.

5 buenas prácticas para emplear la arquitectura de software

Ahora que te he compartido los principales aspectos acerca de este concepto, compartiré algunos consejos muy útiles para implementarlos con eficiencia y amplio alcance.

1. Prioriza la escalabilidad

Contar con una efectiva arquitectura incide en el potencial de escalabilidad del sistema, ya que facilita el desarrollo de los procesos, evita problemas en el calendario del proyecto y sobre todo, reduce la incidencia de errores posteriores.

2. Apunta a la flexibilidad

La flexibilidad es esencial para optimizar la arquitectura de software y escalarla de acuerdo con las necesidades técnicas y de mercado.

En definitiva, un sistema debe ser suficientemente flexible para atender los cambios inherentes al avance tecnológico —tanto en términos de software como de hardware— y no desmejorar a raíz de actualizaciones o cambios a largo plazo.

Es importante señalar que, al colocar la flexibilidad y la adaptabilidad como características esenciales de una buena arquitectura de software, mitigamos los riesgos comerciales relacionados con la obsolescencia futura. Por consiguiente, esta dimensión es clave para aumentar el ciclo de vida del producto.

3. Garantiza el entendimiento de la esencia del proyecto

Como gestor, necesitas garantizar que todos tengan una perspectiva clara acerca del panorama general y hacia dónde el proyecto debe dirigirse.

Al contar con una arquitectura que cierre la brecha entre las partes interesadas, fomentas una visión integral del proceso, dado que todos los involucrados logran entender la razón de ser del proyecto, tienen consciencia de sus responsabilidades y cumplen con los plazos asignados.

4. Emplea recursos y tecnologías de punta

La arquitectura involucra el uso adecuado de recursos de tecnología e innovación: conocerlos y dominarlos es fundamental para asegurar la inclusión de soluciones útiles en el desarrollo del software.

La inteligencia artificial por ejemplo, es un recurso valioso para obtener datos de manera de interés y adecuar los proyectos de desarrollo, incluyendo el diseño y la estructuración de software, a las preferencias y particularidades del público objetivo.

5. ¡No te olvides de testear!

Por último, es importante garantizar que la arquitectura de software pueda probarse antes de llevar el proyecto hacia la próxima etapa.

De esta manera, es fundamental crear un entorno en que el código pueda medirse, evaluarse y regularse de acuerdo con las particularidades del proyecto y del cliente.

Como ves, desarrollar la arquitectura de software es una tarea que requiere implementar medidas bajo diferentes perspectivas —tecnología, técnica y procesos— y tener presente la relevancia de cada uno de los involucrados en la calidad y efectividad del plan maestro. 

Por este motivo, es clave contar con el trabajo de un equipo especializado en el desarrollo de recursos y productos digitales cuya experiencia y conocimiento actualizado permita acceder a soluciones mucho más eficientes y rentables.

Luego de conocer qué es y cuáles son las mejores prácticas en términos de arquitectura de software, te invitamos a aprender sobre experiencia de usuario en el siguiente post de nuestro blog:

Gestión de la experiencia de usuario: 5 beneficios de contar con una estrategia diseñada por especialistas

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